Si la fibra óptica de Adamo ya está disponible en tu edificio o vivienda, el técnico llevará la conexión hasta el interior de tu domicilio utilizando, siempre que sea posible, la infraestructura ya existente.
Normalmente se aprovechan los conductos internos del edificio, como los de telefonía, antena o electricidad. De esta forma, la instalación se realiza sin obras y evitando dejar cableado visible dentro de casa siempre que la infraestructura lo permita.
Durante la instalación, el técnico pasará el cable de fibra desde el punto de acceso hasta el interior de la vivienda y colocará los equipos necesarios para dejar el servicio funcionando.
La instalación suele durar entre 1 y 2 horas, aunque el tiempo puede variar según el tipo de vivienda, el acceso a la infraestructura y las condiciones técnicas del edificio.